Cyclamen

Ciclamen

Nombre científico: Cyclamen persicum.

Nombre común: Ciclamen, Violeta de Persia, Violetas de los Alpes.

Origen: Persia, Oriente Medio.

Características: Aunque se usa como planta de temporada de invierno, es una planta que en realidad nos aguanta de un año para otro, aunque en verano no conviene tenerla a pleno sol (algo que durante el invierno sí que podemos hacer). Sus hojas, acorazonadas o en forma de pica, presenta varios dibujos en color blanco, haciendo de esto un aliciente estético en comparación con la mayoría de las plantas.
Su floración es de lo más espectacular en épocas como el invierno, habitualmente escaso en flores (prímulas, violas, pensamientos), ya que emerge verticalmente entre la compacta masa de hojas. Sus pétalos, muy llamativos, disminuyen de tamaño a medida que envejece la planta.

Cultivo: En invierno aguantan el pleno sol, aunque la semisombra es un valor seguro si queremos mantenerlo durante el verano y no tenemos posibilidad de trasladarlo a zonas más frescas. Puede cultivarse en interior, en zonas de mucha luz, con buena ventilación y alejado de las calefacciones.
El riego (a menos que lo tengamos en suelo, que entonces debería ser por goteo) es conveniente realizarlo desde abajo, con un plato, que luego retiraremos (nunca se deja el plato con agua), ya que el ciclamen es muy sensible a los excesos y de agua y a los hongos de cuello. Para su correcta conservación no conviene mojar las hojas, ni mucho menos la parte bulbosa de la que surgen las hojas.
El abonado debe ser frecuente en periodo de crecimiento y floración de la planta, un abono universal o para planta de flor es idóneo para ella.

Usos: Ornamental. Una de las presencias habituales de los jardines y terrazas durante el invierno.