CÓMO HACER COMPOST EN TU JARDÍN

Convierte tus desechos en abono: un jardín más sano y productivo. En este post te explicamos paso a paso cómo hacer compostaje casero, reduciendo residuos, mejorando tu suelo y creando un jardín más verde. Transforma tus desechos en el mejor fertilizante.

Hacer compost en tu jardín es una excelente manera de reciclar residuos orgánicos y obtener un fertilizante natural rico en nutrientes para tus plantas.  A continuación te explicamos cómo hacerlo, pero antes conviene describir algunos conceptos fundamentales de este proceso tan interesante.

¿Qué es el compostaje y qué beneficios aporta?

El compostaje es un método ecológico mediante el cual los materiales orgánicos, como los desechos alimenticios y los restos de jardinería, se degradan de forma natural para convertirse en un abono lleno de nutrientes que se denomina compost. Este proceso es llevado a cabo por seres vivos que actúan como descomponedores, transformando la materia orgánica en humus. El humus es un elemento esencial para mejorar la fertilidad del suelo y fomentar un crecimiento saludable de las plantas.

Cuando se extiende sobre la superficie del suelo o se introduce ligeramente con horquillas, el compost casero agrega materia orgánica valiosa que mejora la estructura, la aireación y la biodiversidad del suelo. Puede aumentar la retención de humedad en suelos arenosos de drenaje rápido y ayudar al drenaje en suelos arcillosos pesados . Utilizado como mantillo, ayuda a retener la humedad en el suelo y ralentizar la evaporación en verano.

El compost de jardín también se puede utilizar para hacer abono para macetas, cuando se combina con otros ingredientes como la tierra.

¿De qué se compone el compost?

Los componentes del compost se dividen en materiales verdes y materiales marrones, cada uno con un papel específico en el proceso:

Materiales verdes:

  • Son ricos en nitrógeno, un elemento crucial para el crecimiento de los microorganismos que descomponen la materia orgánica.
  • Ejemplos incluyen restos de frutas y verduras, césped recién cortado, posos de café y hojas verdes.
  • Aportan humedad, al ser generalmente frescos y jugosos, lo que ayuda al proceso de descomposición.

Materiales marrones:

  • Son ricos en carbono, que proporciona energía a los microorganismos durante la descomposición. En el siguiente punto te describimos los microorganismos que intervienen en este proceso biológico.
  • Ejemplos incluyen hojas secas, ramas, cartón sin tinta, serrín y paja.
  • Aseguran una buena estructura y aireación al compost, ya que son más secos y fibrosos, lo que evita la compactación.

Para un compostaje efectivo, es importante mantener un balance entre estos materiales, generalmente se recomienda una proporción de aproximadamente 2-3 partes marrones por cada parte verde. Además, es esencial mantener el compost húmedo y aireado para acelerar el proceso de descomposición.

¿Qué organismos vivos intervienen en el proceso?

En un proceso de compostaje intervienen diversos organismos que desempeñan funciones cruciales en la descomposición de la materia orgánica, transformándola en compost rico en nutrientes. Algunos de los organismos clave en este proceso son:

Bacterias

De 100 a 100.000 millones / gr.

Hongos

De 10.000 a 1 millón / gr.

Actinomicetos

De 100.000 a 100 millones / gr.


Bacterias: Estas pequeñas y poderosas criaturas son los protagonistas en el compostaje. Dedicadas y eficientes, descomponen la materia orgánica en compuestos más simples, liberando energía en el proceso.

Hongos: Los hongos son los arquitectos de la descomposición. Se especializan en descomponer materia orgánica compleja, como la celulosa y la lignina, que muchas bacterias no pueden procesar. Su presencia es fundamental para un compostaje equilibrado.

Actinomicetos: Estos organismos, aunque similares a las bacterias, poseen características únicas propias de los hongos. Juegan un papel esencial en la descomposición de materiales resistentes y contribuyen a la formación de compuestos aromáticos que enriquecen el compost.

Lombrices: A menudo llamado el «tractor» del compostaje, las lombrices son organismos macroscópicos que no solo consumen materia orgánica, sino que también la mezclan y airean, lo que mejora la calidad del compost. Su excreción, conocida como vermicompost, es un fertilizante natural extremadamente nutritivo.

Estos organismos trabajan en simbiosis, cada uno aportando su parte al proceso, lo que resulta en un compost de alta calidad, lleno de microorganismos beneficiosos y nutrientes esenciales para el suelo y las plantas. La colaboración entre ellos no solo acelera la descomposición, sino que también enriquece el ecosistema del suelo, promoviendo un entorno saludable para el crecimiento de las plantas.

Hacer compost paso a paso

Elige la ubicación

Lo primero que tenemos que elegir es una ubicación adecuada, necesitaremos disponer un espacio al aire libre y protegido, preferiblemente con sombra parcial para evitar que el compost se seque demasiado rápido.  Un lugar accesible facilitará la tarea de agregar materiales.

Los microorganismos (bacterias y hongos) que convierten los desechos en compost funcionan mejor en condiciones constantes. Por lo tanto, si tienes un rincón sombreado poco utilizado en tu jardín, un compostador lo convertirá en un centro productivo. Solo asegúrate de poder llegar al compostador fácilmente, de lo contrario no lo usarás con regularidad.

Consigue un contenedor

Aunque es posible hacer compost simplemente apilando los desechos del jardín en un montón, es más eficiente y ahorra espacio usar un contenedor. Puedes construir el tuyo propio con palets de madera o tablones reciclados, o comprar un contenedor especialmente diseñado (de plástico, madera o metal con agujeros para la ventilación). El tamaño dependerá de la cantidad de residuos que generes.  Asegúrate de que tenga agujeros para el drenaje y la aireación.

Solo en los jardines más pequeños puede resultar difícil meter un contenedor de compost o generar suficiente material para llenarlo, en cuyo caso podrías considerar el compostaje con lombrices.

Un compostador eficaz debe estar protegido de la lluvia, retener algo de calor, permitir el drenaje y dejar entrar el aire.

Materiales para el compost

Necesitarás una mezcla equilibrada de materiales «verdes» (ricos en nitrógeno) y «marrones» (ricos en carbono).

Materiales verdes: Residuos de cocina como cáscaras de frutas y verduras, restos de café y té (sin filtro), hierbas cortadas, hojas tiernas…. Estos materiales son ricos en nitrógeno.

Materiales marrones: Principalmente desechos leñosos secos, comohojas secas, ramas pequeñas, serrín, cartón, papel y cartón.  Estos residuos son ricos en carbono

El compost funciona mejor cuando el equilibrio de materiales verdes y marrones es correcto. Como guía aproximada:

El 25-50 % debe ser material verde

El 75-50 % restante debe ser material marrón leñoso triturado.

Evita que un material predomine sobre el otro, especialmente los recortes de césped, ya que pueden convertirse en un material viscoso y maloliente. Lo mejor es mezclar los recortes de césped con material marrón cuando los agregas al contenedor. Si no tienes suficiente, apila los recortes junto al contenedor hasta que tengas suficiente material marrón para hacer una mezcla equilibrada.

Si tienes demasiado material verde, el compost puede oler mal y atraer plagas.  Demasiado material marrón ralentizará el proceso de descomposición.

Corta o tritura los tallos largos o las podas antes de agregarlos, así como el papel o el cartón, para que se descompongan mejor.

Por lo general, no es necesario agregar ingredientes o productos adicionales para mejorar el proceso de compostaje. A menudo se recomienda la cal (que aumenta el pH), pero esto no brinda ningún beneficio. Existen productos específicos, llamados aceleradores de compost, activadores o iniciadores, que aceleran el compostaje. El uso de estos productos no es obligatorio, ya que el proceso generalmente se desarrollará sin problemas si garantizas un buen equilibrio de ingredientes verdes y marrones y una aireación suficiente.

Métodos de compostaje

Básicamente existen dos métodos para hacer compost, por capas y mediante mezcla:

  • Método tradicional en capas: Alternar capas de materiales verdes y marrones en tu contenedor.  Cada capa debe tener aproximadamente 15-20 cm de espesor.
  • Método de mezcla: Este método es más laborioso, pero produce compost más rápido. Mezclar los materiales regularmente con una pala o herramienta similar.

Humedad y aireación

El compost necesita humedad para descomponerse, pero no debe estar empapado.  Debe tener la humedad de una esponja escurrida.  La aireación es crucial para que los microorganismos descompongan la materia orgánica.  Mezclar el compost regularmente ayuda a airearlo.

Tiempo de compostaje

El tiempo que toma para obtener compost maduro varía dependiendo de varios factores, incluyendo el tamaño de los trozos, la humedad, la temperatura y la composición de los materiales.  Puede tardar entre 3 meses y 2 años.

¿Cuándo está listo el compost para usarse?. Señales de compost maduro

El compost maduro es de color oscuro, tiene una textura desmenuzable y huele a tierra.  Ya no se reconocen los materiales originales.

Consejos adicionales

Evita agregar carne, huesos, productos lácteos, grasas o aceites, ya que atraen plagas y pueden crear malos olores.

  • Puedes agregar aceleradores de compostaje como estiércol de animales herbívoros o un bioactivador de compost.
  • Cubre el montón de compost con una lona o tela para mantener la humedad y protegerlo de la lluvia excesiva.
  • Considere usar guantes y una máscara antipolvo al voltear el compost para minimizar los riesgos para la salud, que son relativamente poco frecuentes. Para obtener más detalles, consulte nuestra guía sobre seguridad en el jardín .

Recuerda que el compostaje es un proceso experimental.  No te preocupes si no obtienes compost perfecto la primera vez.  Con un poco de práctica, dominarás la técnica y disfrutarás de los beneficios de un abono orgánico de alta calidad para tu jardín.

Autor

  • Experto en ecología, medio ambiente y cultivo sostenible con más de 10 años de experiencia en el sector hortofrutícola y la jardinería ecológica. Apasionado por promover prácticas respetuosas con la naturaleza, combina conocimientos científicos con experiencia práctica para ofrecer soluciones eficientes y responsables en el cuidado de plantas y espacios verdes. Su enfoque se centra en el equilibrio natural, fomentando métodos de cultivo y control de plagas que protegen la biodiversidad y garantizan jardines saludables y sostenibles. Colabora con viveros especializados y organizaciones ambientales para impulsar una jardinería consciente y amigable con el planeta.